Asegúrate de que los datos son del piso que te interesa
En un mismo portal puede haber muchos pisos, locales y garajes. Antes de comparar los metros o leer un mapa, confirma que estás mirando la vivienda del anuncio. Revisa la dirección, la planta y la puerta; si tienes la referencia catastral, el código que identifica la propiedad en Catastro, compárala también.
Esto evita confusiones sencillas pero importantes: atribuir a un piso los metros de todo el edificio, dar por incluido un trastero o usar documentos de otra vivienda. Cuando algo no encaje, pide a la agencia o al vendedor que te lo aclare.
- Confirma dirección, planta y puerta antes de comparar datos.
- Pregunta si garaje y trastero están incluidos y qué documentos los describen.
- Separa los metros para vivir de terrazas, zonas comunes y terreno.
Entiende qué significa cada aviso para tu compra
Un aviso sirve si te ayuda a responder una pregunta: ¿qué ocurre aquí, por qué me puede importar y qué debería preguntar? Por ejemplo, que un mapa marque parte del terreno como inundable merece atención, pero no explica por sí solo qué pasaría dentro de un tercer piso.
Busca una explicación que conecte el dato con la casa y con las zonas que usarías: portal, garaje, jardín o accesos. Así podrás distinguir lo que necesita una consulta antes de comprar de lo que simplemente te ayuda a conocer mejor el entorno.
- Lee el motivo del aviso, además de su color.
- Comprueba de dónde sale la información y de qué fecha es.
- Anota qué parte de la vivienda o del edificio podría verse afectada.
Distingue los datos consultados de lo que cuenta el vendedor
Los metros que aparecen en Catastro, una foto de la inmobiliaria y una explicación del propietario pueden aportar información útil. Lo importante es saber quién dice cada cosa. Una foto muestra un estado visible; una descripción del vendedor puede necesitar documentos que la respalden.
Si te dicen que una terraza está cerrada legalmente o que una reforma tiene permiso, pregunta qué papel lo demuestra. Reunir esa información en un informe ayuda a organizarla, pero no convierte una afirmación del anuncio en un hecho comprobado.
- Pregunta quién ha facilitado las fotos y los documentos.
- Comprueba que los papeles pertenecen a esa vivienda y son legibles.
- Guarda una copia de la información con la que tomaste tu decisión.
Llega a la visita con preguntas que puedas resolver
Aprovecha el informe para preparar una lista corta de dudas. Es más útil preguntar si el garaje ha tenido entradas de agua que limitarse a decir que has visto una marca en un mapa. Pide explicaciones y documentos sobre aquello que pueda cambiar tu decisión o tu presupuesto.
Durante la visita también habrá cosas que los datos de internet no te pueden contar: olores, humedades, ruidos interiores o el estado de una instalación. Si alguna te preocupa, plantea una segunda visita con el profesional adecuado antes de darla por resuelta.
- Lleva las diferencias que has encontrado entre el anuncio y los documentos.
- Pregunta por problemas conocidos y por las reparaciones realizadas.
- Separa las respuestas del vendedor de lo que aún necesita una revisión.
Preguntas frecuentes
¿Un informe sustituye la visita a la casa?
No. Te ayuda a preparar la visita y a saber qué preguntar. Para conocer el estado de la vivienda tendrás que verla; si hay dudas sobre humedades, instalaciones o estructura, puede hacer falta un técnico.
¿Se puede saber lo mismo de todas las viviendas?
No siempre. Hay zonas con más información pública que otras y documentos que solo puede facilitar el vendedor. Lo útil es que el informe te diga qué se ha podido comprobar y qué necesitas aclarar por otra vía.
Dónde consultar esta información
Aquí tienes las páginas oficiales para ampliar la información y preparar tus preguntas.
